UNIDAD INFANTIL. Optometría y Aprendizaje

Optometría y aprendizaje

La oculomotricidad

Cómo afecta a la lectoescritura y al desarrollo del aprendizaje

Durante la infancia y hasta una determinada edad, los niños desarrollan su visión para poder relacionarse con el mundo, leer y aprender, pero ¿Es suficiente con tener una buena agudeza visual? En el proceso de lectura intervienen diferentes habilidades, entre ellas, y fundamentalmente, la oculomotricidad.

La oculomotricidad es la capacidad de llevar a cabo movimientos coordinados entre los ojos, para que estos puedan ser rápidos, exactos y precisos, de forma que fijen donde corresponde en cada momento. Esta habilidad se desarrolla hasta los 12 años, siendo fundamental controlar su correcto funcionamiento en las diferentes etapas en que se aprende a leer.

Cuando los niños presentan problemas de concentración, mala coordinación lectora, confusiones de palabras, fatiga, parpadeo excesivo, lagrimeo, dolores de cabeza o simplemente reticencia a leer, pueden ser señales de que están sufriendo alguna deficiencia visual que les impide leer con comodidad y por tanto aprender debidamente.

Se tiende a pensar que dichos problemas quedan solucionados mediante el apoyo de gafas, pero ciertas alteraciones visuales no pueden ser corregidas satisfactoriamente de este modo. Es más, en muchos casos, no se da siquiera la perdida de agudeza visual, sino que es debido a fallos en el sistema visual, en la capacidad de movimiento de los ojosLa oculomotricidad es un sistema complejo en el que intervienen los músculos de los ojos. Deben coordinarse entre ellos y con los músculos del otro ojo, activarse y relajarse de manera coordinada y precisa.

En ocasiones, cuando existe una dificultad en el aprendizaje como puede ser dislexia o déficit de atención, estos movimientos oculares pueden verse afectados. La buena noticia es que esta habilidad se puede entrenar con excelentes resultados.

En la oculomotricidad participan diferentes movimientos oculares:

  • Movimientos de seguimiento. Nos permiten seguir el movimiento, deben ser suaves y precisos.
  • Movimientos de fijación. Necesarios para mantener una imagen estáticamente.
  • Movimientos sacádicos. Permiten cambiar la fijación visual de un objeto otro. Son cruciales en el proceso de lectura, al ser los responsables de ir cambiando de manera rápida y precisa de letras. Fundamental para leer correctamente de izquierda a derecha.

Cuando alguno de estos movimientos falla o no se hace con suficiente destreza, pueden aparecer los problemas en la lectura. Al leer es necesario que estas capacidades se encuentren en perfectas condiciones para evitar confusiones e interpretaciones incorrectas de las letras.

Señales que nos deberían alertar de que algo no va bien en el sistema oculomotor

  • Seguir con el dedo el texto, torcer excesivamente la cabeza.
  • Abandonar la tarea o falta de interés por la lectura.
  • Problemas para mantener la atención, dificultad para comprender o recordar lo leído.
  • Omisión de palabras al leer, mezclar, confundir o invertir silabas, así como saltos en las líneas.
  • Salirse mucho al pintar.
  • Irritabilidad tras realizar una tarea de cerca.
  • Inadecuada coordinación ojos-mano-pie.

Estos síntomas pueden ser indicativos de problemas oculomotores. Pero para estar seguros de ello, es necesario el estudio del caso concreto, mediante diferentes test, subjetivos y objetivos, que nos permiten llevar a cabo la medición y evaluación de los resultados.

Test DEM y el Eye Tracker

Los procedimientos más utilizados en nuestra consulta son el test DEM y el Eye Tracker.

El Test DEM, Developmental Eye Movement, nos permite valorar la calidad de los movimientos sacádicos de pequeña amplitud, los utilizados para leer, y diferenciar si existe una disfunción oculomotora o de automatización.

Al realizarse mediante la lectura de números, se puede llevar a cabo con niños pequeños, al no ser necesario un elevado desarrollo cognitivo.

Con el Eye Tracker podemos saber “cómo miran los niños”. Gracias a los avances tecnológicos recogemos y analizamos la información de los movimientos oculares, permitiéndonos analizar de manera natural la oculomotricidad. El modo en que se desarrolla la mirada se relaciona con el nivel de atención, y la duración de la fijación. De este modo podemos analizar esta habilidad mediante el registro de los movimientos oculares con un sistema Software que mide la posición de los ejes visuales durante la lectura y visualización de puntos lumínicos.

En la Unidad Infantil y Juvenil de Policlínica Alto Aragón contamos con los últimos avances en la detección y tratamiento de los problemas de aprendizaje. Una buena visión es clave en el proceso de aprendizaje y el rendimiento escolar. Si sospecháis que vuestros hijos pueden tener algún pequeño problema visual, no dudéis en contactar con nosotros en el 974 23 81 88 o venid directamente a la calle Pedro Sopena número 12 de Huesca.