Seleccionar la última tecnología para realizar intervenciones mínimamente invasivas

Cirugía Mayor Ambulatoria, una solución válida para muchas patologías

 

La opción más invasiva posible es, sin duda, una cirugía con hospitalización. Supone una intervención traumática, que conlleva la necesidad de hospitalizarlo por un tiempo para hacer un seguimiento sobre cómo se recupera el cuerpo de la operación. Resulta mucho menos traumática la cirugía mayor ambulatoria (Artroscopia, laparoscopia, etc…) que son mínimamente invasivas y permiten habitualmente, tras un corto periodo de observación, dar el alta en el mismo día, para irse a dormir a casa. Además, técnicas como la endoscopia se utilizan en ocasiones con finalidad diagnóstica para realizar revisiones por ejemplo, del intestino, descartar la formación de pólipos e, incluso, eliminar alguno, que podemos extraer para posteriormente analizarlo y valorarlo.

Habitualmente, una laparoscopia se realiza de forma ambulatoria, lo que permite al paciente abandonar las instalaciones hospitalarias tras la intervención, siempre tras estar unas horas en observación en el centro con el fin de hacerlo con todas las garantías. Por supuesto, resulta un proceso mucho menos invasivo.

 

En el diagnóstico también hay pruebas más o menos invasivas

La radiación a la que se expone el cuerpo al realizar una placa convencional de rayos X no es inocua, y por ello es importante hacer las estrictamente necesarias.

Ocurre lo mismo con la tomografía, que al final y al cabo supone un “bombardeo” de radiación que puede ser reducido si se utilizan equipos especialmente diseñados para determinadas zonas del cuerpo y orientadas a patologías muy concretas. Por ello, equipos como nuestro “TAC dental”, o nuestra “mamografía con tomosíntesis”, son aparatos que exponen al paciente a una radiación muy inferior a la irradiada en un TAC convencional, para obtener pruebas con una resolución similar de cara a diagnóstico.

Mucho menos invasiva es la resonancia magnética, que no irradia, simplemente hace pasar el cuerpo por un campo magnético y el equipo interpreta cómo deforma el cuerpo ese campo para construir la imagen sobre la que se diagnostica.

Y, por supuesto, aún es menos invasiva toda la tecnología basada en la ecografía y sus diferentes modalidades adaptadas a diferentes especialidades -cardiología, traumatología, ginecología, sistema cardiovascular…- puesto que esta tecnología se basa en la emisión de sonidos, al igual que el sonar de un barco.

 

La última tecnología, para mayor comodidad del paciente

Por todo ello, es importante ponerse en buenas manos desde el principio. Ya, desde el momento de necesitar una prueba complementaria para definir un diagnóstico, es importante que los profesionales nos asesoren sobre la tecnología más adecuada para cada situación y que dispongan de los mejores medios para evaluar el estado del paciente, ya no solo para dar una valoración más eficiente, sino para hacerlo a través de la tecnología menos invasiva.

Este año, hemos hecho una importantísima inversión en nuevos ecógrafos, en el mamógrafo con tomosíntesis, que refuerzan y complementan todo el equipo de diagnóstico que ponemos al alcance del paciente en la Policlínica Alto Aragón.