Prepárate para inaugurar la temporada de esquí

Usa ropa adecuada

Impermeable, transpirable y que frene en caso de caída. Lo ideal es vestirte con varias capas; la primera capa tiene que sostener la temperatura corporal y ser transpirable, para que el sudor no se retenga en el cuerpo, la segunda tiene que servir para dar calor al cuerpo y expulsar la humedad corporal hacia afuera, y la tercera debe protegerte del viento y la humedad. Por eso es imprescindible, que sea impermeable y cortavientos.

 

Realiza 15 o 20 minutos de estiramientos

No hagas menos de 15 o 20 minutos de estiramientos. Una breve sesión después de esquiar nos ayudará a relajar la musculatura, descargar las piernas y nos ayudará a que éstas se resientan menos en los días posteriores al ejercicio realizado. Resulta especialmente indicado para aquellos que no hayan practicado antes el deporte blanco y que no sean asiduos al ejercicio físico.

 

Sé prudente

Elige la modalidad de esquí o el tipo de pista en función de tu nivel. En la propia estación te indicarán ambas cuestiones, basándose principalmente en tu experiencia previa y habilidad. Si eres novato, es preferible que tus esquís sean cortos, entre 14 y 18 cm por debajo de tu altura, ya que así los manejarás más fácilmente. Cuanto más largo sea el esquí más estabilidad te dará cuando bajes a gran velocidad, algo que notarás especialmente con grandes espesores y nieve virgen.

 

No bebas alcohol

En altitud el alcohol afecta más al organismo. De hecho, la tasa de alcohol en sangre influye directamente en tu capacidad de reacción, los niveles de euforia, una significativa reducción del campo visual, así como disminuir tu percepción de la realidad. La coordinación de los movimientos y la concentración resultan fundamentales en el deporte blanco.

 

Aprende a caer de forma controlada

El esquiador o snowboarder debe esquiar de forma controlada. Debe adaptar su velocidad y forma de esquiar o deslizarse en snowboard a su habilidad personal y a las condiciones generales del terreno, nieve y tiempo, así como la densidad del tráfico en las pistas. Es preferible a intentar mantener el equilibrio forzando articulaciones o golpearse sin control.

 

Utiliza siempre el casco

El 10% de la población lesionada por un traumatismo craneoencefálico, lo está por colisiones contra otros esquiadores, rocas, postes u otros objetos. El azar siempre está ahí, y un accidente depende, además de las circunstancias climatológicas, de los niveles de esquí, habilidad y pericia de los esquiadores, por lo que toda prevención es poca.

 

Utiliza cremas solares y labiales

Pasamos muchas horas expuestos al frío y a las inclemencias climatológicas cuando salimos a esquiar, por lo que proteger aquellas zonas más sensibles –labios, nariz, orejas y frente- resulta fundamental para no acabar con quemaduras solares. Existe una gran selección de productos; protectores labiales y cremas de alta protección, principalmente, ideales para este tipo de deportes.