Mantén a raya la piel seca

Mantén a raya la piel seca

Evitar la piel seca

Lo ideal es tener una piel con una textura flexible y suave, pero pocas son las personas que pueden gozar de ella, bien por el paso de los años, o por los agentes externos y las condiciones genéticas.

Para que nuestra epidermis se conserve adecuadamente debe albergar ciertos niveles de humedad. La grasa de su capa externa le ayuda a evitar la pérdida de agua en las capas profundas, pero si se agota ésta, aparece la molesta piel seca.

Causas de la piel seca

Solemos achacar la perdida de elasticidad de la piel al envejecimiento cutáneo, pero realmente el sol es en la mayoría de los casos el gran causante de los cambios que sufre la piel, y que principalmente son:

  • Afinamiento de la epidermis y de la dermis.
  • La piel se vuelve más seca al deteriorarse su función de barrera.
  • Menor producción de aceites naturales como el sebo.
  • Disminución del número de terminaciones nerviosas y de su sensibilidad.
  • Pérdida de glándulas sudoríparas y de vasos sanguíneos.

Es vital tener en cuenta que con el paso de los años el número de melanocitos disminuye, quedando la piel más desprotegida si cabe frente a la radiación ultravioleta.

Otras de sus causas son el clima seco y extremo, la poca humedad en el ambiente, los baños frecuentes sobre todo con agua caliente y jabones fuertes, la dermatitis atópica y por supuesto la edad avanzada.

La piel seca o xeroderma se va convirtiendo en algo habitual y molesto para muchas personas. Aunque no es un trastorno grave sí hay que saberla tratar adecuadamente para evitar que vaya a más y parezcan infecciones e incluso cicatrices.

La clave es mantenerla húmeda, por un lado evitando la perdida en todo lo posible de su grasa natural protectora y por otro, usando productos que le ayuden a mantener los niveles de agua.

Algunas personas sufren ictiosis. Un desorden hereditario en el que las células de la piel se acumulan en escamas secas y gruesas en su superficie.

Los síntomas de la piel seca son además de la sensación de tirantez, el prurito, la descamación, un tono gris ceniza, el enrojecimiento, incluso en los casos extremos, grietas que pueden llegar a sangrar.

Se hace necesaria la visita al dermatólogo si la piel no mejora pese a los cambios de hábitos, sigue enrojecida, pica, pudiendo aparecer incluso llagas por el rascado que podrían infectarse, así como si hay grandes zonas de piel con escamas.

Cómo huir de la piel seca

Algunas medidas que ayudan a mantener la piel hidratada son:

  • Tratar la piel con productos adecuados que eviten la pérdida de agua.
  • A la hora de la ducha, usar agua tibia y limitar su duración.
  • Usar jabones neutros y con agentes hidratantes.
  • Tras el baño, secar la piel suavemente a pequeños toques e hidratarla con productos que le ayuden a mantener el agua en sus células superficiales.
  • Si el ambiente de la vivienda es seco, ayudar a mantener niveles adecuados de humedad con un humificador. Es este caso es fundamental que se encuentre en todo momento limpio para evitar la proliferación de bacterias.
  • En cuanto a la ropa, el algodón y la seda permiten que la piel respire adecuadamente.
  • Vigilar los detergentes para el lavado de los textiles.
  • Las compresas frías en la zona pueden ayudar a aliviar el picor.

Si aun con todas estas precauciones no mejoran los síntomas, pide cita con nosotros. Nuestros dermatólogos estudiarán el caso y determinarán si tras ello hay alguna causa que pueda estar provocando la piel seca, como puede ser el hipotiroidismo y el tratamiento adecuado.