Las lesiones más habituales en la práctica de los deportes de invierno

Las lesiones más habituales en la práctica de los deportes de invierno

Lesiones en los deportes de invierno

Los deportes de invierno se ejecutan en condiciones meteorológicas adversas, bajas temperaturas, humedad, hielo, nieve dura, … Para una practica 100% segura es necesaria la adecuada preparación física, una buena técnica, tanto en su desarrollo como en las caídas, y un equipamiento especial.

En su desarrollo son relativamente comunes las lesiones, debidas generalmente, a gestos incorrectos o malas prácticas. Las lesiones más graves se centran en las extremidades inferiores, sobre todo en las rodillas, la parte del cuerpo que más presión soporta en su ejercicio. Las lesiones más frecuentes son las de ligamento cruzado anterior y los esguinces de ligamento colateral medial. También son habituales las lesiones en los hombros y las manos, así como las relacionadas con la velocidad e intensidad de la práctica, que pueden conllevar traumatismos craneoencefálicos y lesiones de columna.

Mientras que en el esquí de fondo apenas suele haber lesiones, salvo algún esguince de tobillo o contusiones por caídas sobre nieve dura. En el esquí alpino o de pista, el mayor número de lesiones son de rodilla, ligamentarias, meniscales y fracturas de tibia, seguidas de lejos por lesiones en los hombros y los pulgares.

En cambio en el snowboard, es mayor la incidencia de lesiones en las extremidades superiores, fracturas de muñeca, clavícula y luxaciones de hombro. Igualmente tienen mayor riesgo de sufrir lesiones en los miembros inferiores al ser las botas son menos rígidas, aumentando las torceduras grabes de tobillo y los esguinces de ligamento lateral interno de rodilla, a consecuencia de giros bruscos.

Lesiones en los miembros inferiores

La rodilla es la articulación que se lleva la peor parte por el esfuerzo que soporta. Además es una articulación compleja, formada por tres huesos y estabilizada por cuatro ligamentos. Sus movimientos solo pueden ser de flexión y extensión, nunca laterales o rotatorios. Las lesiones más frecuentes se producen cuando se da la rotación de la rodilla sobre el tobillo fijado a la bota.

Cuando se produce una lesión en el ligamento cruzado anterior por ejemplo, suele deberse al giro brusco del cuerpo sobre la tibia, que produce un movimiento de rotación forzado en la rodilla. Suele darse cuando se pierde el balance y se va hacia atrás extendiendo de manera instintiva las rodillas, dando lugar a una rotación de la tibia sobre el fémur con la rodilla hiperflexionada.

Las lesiones en la tibia suelen ser consecuencia de la rotación de la rodilla sobre el tobillo sujeto a la bota. Las lesiones en el peroné habitualmente se deben a golpes directos en la cara externa de pierna, y en el fémur, a caídas de gran intensidad. En el tobillo son habituales los esguinces, mayoritariamente en la practican de esquí de fondo, al ser la bota blanda y baja.

Lesiones deportes de invierno

La rodilla es la articulación que se lleva la peor parte por el esfuerzo que soporta.

Lesiones en los miembros superiores

Pueden darse luxaciones en el hombro por traumatismos directos, así como esguinces de muñeca, debidos a una mala posición al caer, al utilizar esta zona como apoyo para amortiguar las caídas. El cúbito y el radio también sufren muchas veces por caídas incorrectas, así como la clavícula cuando se cae sobre el hombro. El snowboard es el deporte que más lesiones de este tipo conlleva.

El hombro es una de las zonas más afectadas. Es la articulación con mayor movilidad del cuerpo pero es muy inestable, dada la forma de los huesos que la componen. Las lesiones más habituales son su dislocación y separación. En las luxaciones, los ligamentos se lesionan y los huesos se salen de su sitio.

En las manos las lesiones más frecuentes son las del pulgar, debidas normalmente a una incorrecta colocación de la cinta de los bastones, que hace que al caer traccione sobre el pulgar, lesionando el ligamento de la cara lateral del dedo.

Pueden darse otras lesiones como golpes en la espalda, traumatismos en la cabeza, lesiones oculares por no llevar adecuadas gafas de protección UV, quemaduras solares,…

Pese a esto, desde Policlínica Alto Aragón queremos aclarar que los deportes de invierno si se practican con precaución, son seguros y para nada sinónimo de lesión.

Lo ideal para prevenir este tipo de lesiones sería ir preparando nuestro cuerpo paulatinamente, fortaleciendo sobre todo los músculos isquiotibiales y cuádriceps. Así como realizar un calentamiento previo a la actividad y asegurarnos de que las botas estén bien ajustadas para evitar esguinces, roturas de tobillo, de rodilla o ligamentos. Si se practica running en montaña durante el invierno o senderismo de nieve, es fundamental que el calzado sea impermeable y con una suela adecuada para cada ocasión. ¡A ser precavidos y disfrutar del deporte!