Las enfermedades cardiovasculares (I)

Enfermedades cardiovasculares

Las enfermedades cardiovasculares

La enfermedad cardiovascular es un término amplio que engloba tanto los trastornos que afectan al corazón, como al sistema o vasos sanguíneos. Normalmente las enfermedades cardiovasculares vienen del endurecimiento de las arterias por diferentes causas que van desde al paso inevitable de los años, como a padecer diabetes, colesterol, hipertensión arterial, dislipemia o hábitos de vida sedentarios, tabaquismo, etcétera. Este endurecimiento de las arterias hace que se estrechen, afectando al correcto funcionamiento del corazón que recibe menos cantidad de sangre y le obliga a sobre esforzarse.

Cuando una arteria se obstruye por completo, podemos estar ante un infarto de miocardio.

El infarto agudo de miocardio

Se produce porque las arterias coronarias se estrechan provocando que el oxígeno no llegue al miocardio o músculo cardiaco, el cual no puede producir la energía necesaria para bombear adecuadamente. Además las células que no reciben sangre mueren al necrosarse el tejido.

El estrechamiento de las arterias coronarías se produce por diferentes causas, siendo las más comunes un coágulo de sangre y la aterosclerosis o depósitos de grasa progresivos en las paredes de las arterias.

Podéis consultar tanto los factores de riesgo que ocasionan la obstrucción de las arterias, como sus síntomas en el presente enlace.

Además del infarto, hay muchas otras afectaciones cardiovasculares

El síndrome de Tako Tsubo

También conocido como “síndrome del corazón roto” o “miocardiopatía de estrés”. En el 85% de los casos se da en mujeres post-menopáusicas, que han sufrido algún tipo de estrés emocional o físico inesperado que provoca una liberación excesiva de adrenalina, ocasionando en algunos casos, el daño temporal del corazón.

Sus síntomas son similares a los del infarto de miocardio. Causa dolor en el pecho y falta de aire. Pero a diferencia del infarto, las arterias coronarias no están obstruidas, produciéndose un daño transitorio en el miocárdico. La recuperación del corazón suele ser completa en unas semanas.

El tromboembolismo pulmonar (TEP)

Es la oclusión o taponamiento de una parte de los vasos sanguíneos que llevan la sangre pobre en oxígeno, desde el corazón hasta los pulmones para oxigenarla.

Su causa es un émbolo o trombo procedente de otra parte del cuerpo, en casi el 95% de los casos de los miembros inferiores, que migra hasta la arteria pulmonar.

Esta oclusión afecta principalmente a los pulmones y al corazón. Debido a que una parte de los pulmones no recibe sangre pobre en oxígeno, no la puede oxigenar y ello repercute en el oxígeno que llega al resto de tejidos y órganos.

El corazón seguirá bombeando sangre hacia los pulmones pero encontrará un obstáculo que hará que la presión aumente dentro de la arteria pulmonar, debilitando el ventrículo derecho del corazón, que es el que envía la sangre sin oxígeno a los pulmones.

Síntomas:

  • Disnea o sensación de falta de aire.
  • Dolor torácico.
  • Mareo o desvanecimiento.
  • Tos con sangre cuando se acompaña de un infarto pulmonar, es decir, una zona del pulmón se necrosa por la falta de riego.

Puede provocar incluso la muerte si el trombo es muy grande y obstruye la arteria pulmonar principal.

Los factores que aumentan las probabilidades de sufrir un tromboembolismo pulmonar, son debidos a la inmovilización que conllevan, al favorecer que se coagule la sangre en las venas de las piernas, y son:

  • Fracturas de extremidades inferiores.
  • Cirugía.
  • Inmovilización prolongada en cama.
  • Viajes prolongados.
  • Estados de hipercoagulabilidad, que puede ser congénita o adquiridas, como durante el embarazo o por la toma de anticonceptivos orales.

El riesgo de formación de trombos en estos casos aumenta de forma considerable si se padece tabaquismo.

Los trastornos cardiovasculares en muchas ocasiones se presentan sin dolor, pasando sus síntomas inadvertidos. Ello conlleva que pequeñas afecciones no se traten y se conviertan en problemas muy serios de salud, pudiendo dar lugar a una embolia o ataque al corazón, que quizás se podría haber prevenido con las revisiones periódicas. Desde el Servicio de Cardiología de Policlínica Alto Aragón queremos concienciar de la gran importancia de llevar acabo sencillos chequeos periódicos que ¡Salvan vidas! Pide cita con nosotros en el 974 23 81 88.