La alimentación cuando practicamos deportes de invierno

La alimentación cuando practicamos deportes de invierno

Una buena alimentación, fundamental

Una alimentación sana es fundamental siempre, pero cuando se realizan deportes de invierno las condiciones cambian y nuestro cuerpo debe adaptarse a ellas, por lo que necesita aún más ciertos alimentos que le ayuden a afrontar mejor los retos, reduciendo el cansancio y el riesgo de lesiones.

Si además practicamos deporte en alta montaña, al frío hay que añadir la altura. Ello hace que necesitemos consumir mayores cantidades de glucosa que aporten al organismo la “gasolina” que necesita. La pérdida de calor conlleva, por otro lado, que el cuerpo contraiga los músculos y disminuya el flujo de sangre. Cuando la temperatura es baja, es necesario hacer un sobreesfuerzo corporal para mantenerlo en los niveles adecuados, lo que deriva en la necesidad de comer más para ayudarlo a producir mayor cantidad de energía y calor.

Vemos como en condiciones de frio y altura aumentan las necesidades de nutrientes, energía y agua. Por lo que si no queremos acabar agotados y sin ganas de repetir, debemos cubrir estas necesidades mediante la ingesta tanto de líquidos como de alimentos, antes, durante y después del ejercicio físico.

El problema es que muchas personas en entornos fríos y de altura, tienden a tener menos apetito. Ello es debido a que estos ambientes tienden a reducir la sensación de hambre y sed. Pero es fundamental comer igualmente, porque si no, la sensación de cansancio será cada vez mayor.

Es vital mantener una buena hidratación cuando realizamos deporte

Alimentos clave en la práctica de deportes de invierno

En primer lugar ¡Hidratación!

La nieve y el frío hacen que apetezca menos beber, sin embargo, es vital mantener una buena hidratación. Es erróneo pensar que como no hace calor, el cuerpo necesita menos agua, es justamente al contrario. El frío hace que tengamos una menor sensación de sed, pero con la práctica de deporte en montaña el cuerpo pierde mucha agua, por lo que es fundamental aportársela.

Debemos beber pequeñas cantidades a temperatura agradable cada 20 minutos, al menos, aunque no se tengamos sed. Es recomendable llevar infusiones, té, caldos o bebidas vegetales.

Se debe tomar conciencia de la necesidad de comer y beber en las jornadas de deporte invernal aunque no apetezca. Llevando una alimentación saludable, no es necesaria la toma de ningún tipo de suplemento vitamínico, de proteínas o minerales. Para ello lo adecuado es dejar las grasas y los azucares a un lado y centrarse en los carbohidratos.

En los deportes en altura el cuerpo necesita más glucosa de lo normal para obtener energía. Una buena manera de dársela es por medio de alimentos de gran densidad energética a base, sobre todo, de hidratos de carbono y proteínas de alto valor, así como vitaminas y minerales. La dieta básica serían alimentos integrales, frutos secos, frutas, vegetales y alimentos de origen animal, que no aporten excesiva grasa o sal.

Igualmente cuando se practica deporte a cierta altura, hay menos oxígeno, por lo que nuestro cuerpo produce más glóbulos rojos, aumentando las necesidades de hierro, que saciaremos con carnes, pescado, legumbres o vegetales.

En resumen, las proteínas de calidad las conseguiremos por medio de huevos, legumbres, carnes, pescados y frutos secos. El componente de grasas saludables gracias a pescados, frutas como el aguacate, frutos secos o semillas.

Para evitar la sensación de agotamiento, que puede ser causa de lesiones, es conveniente llevar tentempiés sanos. Una buena opción son las frutas frescas, desecadas, como higos, dátiles u orejones, o los frutos secos.

Vemos como este tipo de deportes aumentan el rendimiento físico y el refuerzo en general, sin embargo, no todas las personas pueden practicarlos, siendo conveniente, en ciertos casos, pedir antes consejo a un especialista. En Policlínica Alto Aragón estamos para ayudaros en todo lo que necesitéis, consultadnos vuestras dudas, ¡La prevención siempre es la mejor opción!