El melanoma, principales riesgos y medidas de prevención

El melanoma

El melanoma

El melanoma es el noveno cáncer más común en Europa. Actualmente se detectan sobre 200.000 casos de melanoma al año en todo el mundo, de los cuales 9 de cada 10 tiene cura si se diagnostica precozmente.

El melanoma es casi siempre curable en sus etapas iniciales, pero tiene más probabilidades de hacer metástasis si no se detecta de manera temprana. Se origina en los melanocitos, las células encargadas de producir melanina, es decir, de dar color a la piel, al pelo y al iris de los ojos. La melanina además funciona como fotoprotector evitando que la radiación solar nos dañe.

El cáncer se origina cuando estas células empiezan a crecer de manera descontrolada. Normalmente las células de la piel se desarrollan de una manera ordenada y controlada. Las nuevas células sanas empujan a las más antiguas hacia la superficie de la piel, donde finalmente mueren y caen. Cuando algunas células presentan daños, las células nuevas pueden comenzar a crecer fuera de control y con el tiempo, formar una masa de células cancerosas.

Aunque el melanoma puede darse en cualquier parte del cuerpo, el pecho, la espalda, el cuello, el rostro y las piernas son los lugares más comunes. Los melanomas también pueden desarrollarse en los ojos, la boca, los genitales, el área anal, debajo de las uñas o en las palmas de los pies y las manos.

Para que esto ocurra es necesario que se den una combinación de factores. La causa exacta de todos los melanomas no está clara, pero aunque son diversas las causas que pueden provocarlo, la exposición excesiva a la radiación ultravioleta de la luz solar o de las lámparas solares, aumenta el riesgo de llegar a padecerlo.

Factores de riesgo del melanoma

Cabe destacar los siguientes factores que aumentan el riesgo de padecer un melanoma:

  • Haber estado expuesto muchas horas a rayos ultravioleta.

Los rayos UV dañan el ADN de las células de la piel. El melanoma empieza cuando este daño afecta el ADN de los genes que controlan el crecimiento de las células de la piel.

  • Tener la piel muy clara, el pelo rubio o pelirrojo y los ojos azules o verdes.

Esto es así porque al tener menos pigmento o melanina en la piel, tienen menos protección contra la radiación UV.

  • Tener muchos lunares o lunares inusuales.
    • La presencia de más de 50 lunares comunes en el cuerpo.
    • La presencia de lunares inusuales o nevus displásicos. Suelen ser más grandes que los habituales y presentar formas o colores anormales. Sus bordes también suelen ser irregulares.

Muchos de estos nevus displásicos suelen ser hereditarios y solo un pequeño número de ellos se tornará en melanomas.

Las personas con esta afección deben hacerse exámenes regulares de la piel por un dermatólogo, para reconocer si los lunares están cambiando.

La probabilidad de que un lunar cualquiera se convierta en cáncer es muy baja, no obstante, una persona con muchos lunares irregulares o grandes debe tener una mayor vigilancia de estos.

Normalmente al nacer no tenemos lunares, estos empiezan a aparecer en la infancia y juventud. La mayoría de los lunares nunca darán problemas, aunque una persona que tiene muchos lunares es más propensa a padecer melanoma.

  • Antecedente familiar, de primer grado, de melanoma.
  • Antecedente personal de melanoma.
  • Sistema inmunológico debilitado.
  • Edad avanzada.

Síntomas

Los lunares normales son de color uniforme, marrón, tostado o negro. Su borde está bien definido. Son ovalados o redondos, y miden sobre 6 milímetros de diámetro. Las personas tienen entre 10 y 45 lunares.

Los primeros signos del melanoma suele ser el cambio en un lunar existente o la formación de un nuevo bulto pigmentado o de aspecto inusual en la piel. El melanoma no siempre comienza como un lunar, ni sobre un lunar preexistente.

Sus principales características son el conocido ABCDE

  • Forma Asimétrica. Sus diferentes partes tendrán aspectos muy diferentes.
  • Borde
  • Cambios de Color.Lunares con varios colores.
  • Diámetro mayor a 6 milímetros, una goma de lápiz.
  • Evolución.Cambia de tamaño, de color, de forma.

Los lunares también pueden llegar a sangrar o producir picazón. Sin embargo el aspecto de los lunares malignos varía mucho. Algunos pueden presentar todas las características anteriores mientras otros solo una de ellas.

Prevención

Pese a que no todos los melanomas se pueden prevenir, hay medidas que debemos tomar para reducir el riesgo de padecer melanoma. Y es fundamentalmente la prevención ante el sol. El sol constituye uno de los principales factores de riesgo a la hora de desarrollar un melanoma. En este post ya os contamos los peligros y cuidados de la piel en verano, y que se deben extender a todo el año.

Por último reiterar que el estadio en el que se encuentre el melanoma es directamente proporcional a las probabilidades de supervivencia del paciente. Como hemos comentado, si tenemos muchos lunares son recomendables los exámenes rutinarios minuciosos realizados por un dermatólogo, así como si vemos un lunar inusual o con cambios. Pida cita con nuestro gabinete dermatológico y salga de dudas inmediatamente.