El Alzheimer, síntomas, diagnóstico y tratamiento

El Alzheimer es una afección progresiva que conlleva la perdida inexorable de la función mental. Se caracteriza por la degeneración del tejido cerebral, con la pérdida de células nerviosas y se atrofian diferentes zonas del cerebro.

Es la causa más frecuente de demencia, representando hasta el 65 % de estas en población de edad avanzada. Afecta solo alrededor del 1% de personas con edades comprendidas entre los 60 y 64 años, llegando al 30% en el caso de mayores de 85 años.

Se cree que en la mayoría de las personas la enfermedad se origina a partir de una combinación de factores genéticos y ambientales.

Síntomas

La demencia causada por esta enfermedad generalmente se inicia sutilmente. Los trastornos iniciales pueden pasar desapercibidos.

El primer síntoma es el olvido de los sucesos recientes.

A veces la enfermedad empieza con depresión, temor, ansiedad, disminución de las emociones u otras variaciones de la personalidad.

En las primeras fases, el juicio y el pensamiento abstracto pueden verse afectadas.

Los patrones del lenguaje suelen cambiar sutilmente. La persona tiende a utilizar palabras más simples o de manera incorrecta, tiene dificultad para encontrar la palabra apropiada y usa “muletillas”.

La conducción de vehículos igualmente se ve afectada por la dificultad que tienen para interpretar las señales.

Socialmente pueden comportarse de manera inhabitual, olvidar hechos recientes, nombres habituales o cambiar sus emociones de forma impredecible y rápida.

Se suelen perder camino a tiendas anteriormente frecuentadas.

En estadios más avanzados de la enfermedad:

Van adentrándose en un estado progresivo de confusión.

Suele aparece psicosis, alucinaciones, delirios y paranoia.

Aumenta la dificultad para recordar los acontecimientos del pasado.

Llegan a necesitar ayuda para comer, vestirse, lavarse e ir al baño por ejemplo.

Es frecuente que vaguen sin rumbo y muestren irritabilidad y hostilidad pudiendo llegar incluso a la agresión física.

Pierden el sentido del tiempo y el espacio, por lo que se pueden perder en su propia casa.

Finalmente no pueden caminar, sufren de incontinencia, incapacidad para hablar e incluso para tragar.

Tratamiento

Los medicamentos actuales para la enfermedad de Alzheimer pueden ayudar por un tiempo con los síntomas de la memoria y otros cambios cognitivos.

Uno de los pilares básicos de su tratamiento es la creación de un ambiente favorable para el enfermo, que deberá ser:

  • Con medidas de seguridad adicionales como temporizadores que apaguen los aparatos eléctricos, carteles con recordatorios de seguridad, que lleve un brazalete identificativo, etcétera.
  • Las mudanzas e incluso los cambios en la distribución de los muebles o reformas les perjudican.
  • Una rutina de hábitos para comer, dormir, entretenerse, etcétera, les aporta estabilidad. Así como el contacto habitual con las mismas personas.
  • Planificación. Un reloj y un calendario grandes, una radio, una buena iluminación, así como recordatorios habituales por parte de sus cuidadores de donde se encuentran y lo que ocurre, les ayuda mucho.

Diagnóstico

No hay una evaluación única que determine que una persona tiene Alzheimer, siendo necesarias evaluaciones médicas exhaustivas, que incluyan los antecedentes médicos, la evaluación de su estado mental y del humor, un examen físico y neurológico, así como pruebas, análisis de sangre y estudios de imágenes cerebrales que descarten otras patologías.

Solicite una consulta en la Policínica Alto Aragón a través de este enlace, en el número de teléfono 974 23 81 88, o directamente puede venir a la Clínica en la Calle Pedro Sopena, 12 de Huesca.