Cinco consejos para cuidar tu salud ante la llegada del invierno

Las bajas temperaturas de esta época del año, especialmente, en plena transición del otoño al invierno, afectan a nuestro organismo y, por supuesto, principalmente a nuestra piel. Se trata de la primera línea de defensa contra el frío y las inclemencias climatológicas.

Las zonas más sensibles a los cambios bruscos de temperatura son las mejillas, los labios, el cuello, el escote, y las manos. Por ello, es importante tener en cuenta una serie de consejos, como los que vamos a proceder a comentar a continuación.

 

La importancia de la hidratación

Especialmente indicado para todas aquellas personas que padecen algún tipo de dermatitis o cualquier enfermedad que afecte de manera directa a la piel. Si bien beber agua es importante para hidratar convenientemente tu organismo, el uso de cremas indicadas especialmente para pieles sensibles, o cuyo compuesto resulta especialmente efectivo en hidratación, se convertirán en algo fundamental incluirlo en tu rutina diaria.

 

Evita lavarte excesivamente las manos

Debemos hacer hincapié en el número de veces, ya que es sumamente importante el hecho de lavarnos las manos varias veces al día para evitar enfermedades, pero no hacerlo de una forma compulsiva. De hecho, en lugar de prevenir el contagio y transmisión de enfermedades, la epidermis se iría desgastando, de modo que terminaría siendo más sensible a todos los agentes patógenos del exterior, y, por tanto, sin saberlo, estaríamos debilitando nuestras defensas de cara a contraer enfermedades.

 

Revisa los productos que utilices

Los productos cosméticos, como puede ser el jabón, el champú para el cabello, o las diferentes cremas, contienen productos químicos cuya eficacia varían de unos a otros. Utilizar productos especialmente agresivos, por su composición química, con nuestro organismo. En esta línea, es altamente recomendable utilizar productos recomendados por los dermatólogos, con el tratamiento químico imprescindible, y lo más naturales posibles, de modo que sean respetuosos con tu cuerpo.

 

Dúchate o báñate con agua tibia

Centrándonos especialmente en las duchas, lo ideal es utilizar agua tibia, ni muy fría ni muy caliente, durante un período no muy prolongado, y una única vez por día. Del mismo modo que ocurre cuando nos lavamos reiteradamente las manos, el hecho de darnos una ducha o baño más de una vez al día podría llegar a desgastar nuestra piel.

 

Cuida tus labios

Es importante proteger tus labios del frío, las inclemencias climatológicas, y los rayos UV. La piel de los labios es una de las partes que más sufre durante el invierno, y es muy importante protegerla adecuadamente con un bálsamo labial. Existe una gran variedad de productos destinados a la protección de los labios, sin embargo, una vez más, los más recomendables son aquellos indicados por los profesionales.