Beneficios de practicar deportes en invierno

Beneficios de practicar deportes en invierno

Practicar deporte en invierno

Aunque el invierno sea una época fría en toda España, somos un país de clima cálido, lo que conlleva que en esta época muchas personas paralicen su actividad física, en busca del calor del hogar. Además, en este período del año se tiende a comer más inconscientemente para tratar de entrar en calor, hecho que ayuda a dejar de lado el deporte por unos meses, sin saber que realizar actividades deportivas a bajas temperaturas es muy beneficioso para el organismo.

Por otro lado, hay muchos deportes que solo se pueden practicar en los meses más fríos, por lo que desde Policlínica Alto Aragón os animamos a practicar deporte en invierno, a pasar la época invernal cuidando de la salud a través del deporte.

Realizar actividades deportivas a bajas temperaturas es muy beneficioso para el organismo.

Beneficios del deporte en invierno

Los primeros entrenamientos serán más duros, pero cuando el cuerpo se acostumbre a las nuevas condiciones, responderá mejor a las rutinas al haber ganado en fortaleza. Os contamos algunos los beneficios que conlleva practicar running, pedalear o esquiar a bajas temperaturas:

Refuerza el sistema inmunológico

Realizar deporte en invierno activa el sistema inmunitario. La exposición al frío, bajo los efectos del ejercicio físico, aumenta el número de leucocitos y granulocitos, células responsables de combatir a los agentes patógenos, como lo es el virus de la gripe por ejemplo. De este modo practicar deporte a bajas temperaturas refuerza las defensas.

Pero es fundamental que el cuerpo haya calentando previamente. Si no se da tiempo al cuerpo para ir calentando antes de realizar una actividad que requiera mucho esfuerzo, sumando a unas condiciones climatológicas adversas, el efecto que se lograría para las defensas sería el contrario.

Fortalece la actividad cardiovascular

El corazón se vuelve más fuerte al tener que trabajar más para llevar la sangre a todo el cuerpo cuando realiza ejercicio con frio. Reduciendo las posibilidades de sufrir enfermedades cardiovasculares a la larga.

Aumenta el rendimiento físico

Al añadir al ejercicio físico condiciones climatológicas adversas, obligamos al cuerpo a adaptarse a una nueva situación, fortaleciéndose al tener que hacer ejercicio y combatir la falta de calor. Estos cambios además de aumentar su capacidad cardiaca, también se reflejan positivamente en la capacidad pulmonar, en los litros de aire por minuto que somos capaces de respirar, en el aumento del nivel de sangre, etcétera.

Mayor gasto de calorías

Mantener el cuerpo caliente supone un gasto calórico añadido a las calorías consumidas por el ejercicio físico en sí. El cuerpo debe hacer un esfuerzo extra para regular la temperatura, esto conlleva que cuando se hace ejercicio al aire libre en invierno, se gaste sobre un 30% más de las calorías que cuando se practica deporte con buen tiempo.

Los músculos con bajas temperaturas tienden a contraerse y estar más rígidos, para activarlos y hacer ejercicio, el cuerpo debe trabajar para regular la temperatura interna, aumentando su actividad metabólica, hecho que hace que se quemen muchas más calorías.

Aumenta la tolerancia al frío

Practicar deporte en invierno de manera regular llega a conseguir una tolerancia mejor al frío.

Mayores niveles de vitamina D

En invierno hay que aprovechar al máximo de los rayos de sol al ayudar al organismo a producir la necesaria vitamina D. Vitamina que juega un papel fundamental en la salud ósea, reduciendo el riesgo de sufrir fracturas por ejemplo.

Sube el estado de ánimo

En esta época es muy fácil sentirnos bajos de ánimo a causa del frío y la reducción de las horas de sol. Practicar ejercicio de manera regular consigue que el cuerpo libere una serie de hormonas que reportan sensación de bienestar.

En Policlínica Alto Aragón recomendamos evitar el sedentarismo. Las personas que realizan deporte tienen una vida más saludable. Pero para ello es necesario llevar a cabo revisiones periódicas para realizar la práctica deportiva sin riesgos. En este aspecto las pruebas de esfuerzo salvan vidas al permitirnos conocer nuestros límites.